Como una “gran innovación” calificó la ministra Magdalena Matte a las nuevas casas que se presentarán a los afectados por el terremoto. Se trata de unas nuevas viviendas prefabricadas hechas por empresas chilenas pero con patentes canadienses y australianas, éstas son hechas con materiales de alta calidad, de 50 metros cuadrados que se han adecuado al proyecto de fondo solidario, bajo las 350UF por lo que son totalmente subsidiadas.  Además pueden ser expandibles, pero en esos casos el costo extra debe correr por parte del propietario. A diferencia de las mediaguas, éstas son viviendas definitivas. “Lo que queremos es aprovechar este terrible terremoto para hacer viviendas mejores, que esto se transforme en una oportunidad para construir mejor” señaló, “que la vivienda definitiva sea definitiva, que sea bonita, que tenga estética, que las personas puedan tener un hogar allí”.

La ministra puso énfasis en que el mercado debe actuar en este nuevo nicho de viviendas definitivas, en que se ordene la oferta y que se abra un nuevo mercado a empresas constructoras y casas de paneles, pues “todas son alternativas nuevas aprovechables para hacer una innovación grande en materia de calidad”. Éstas además tienen la ventaja de poder ser construidas rápidamente, entre 3 y 4 días. Los distintos modelos se podrán ver en ferias que se instalarán en Talca y Concepción en los próximos días y en los que los damnificados podrán optar por el modelo que más les guste y acomode.

Con respecto a las mediaguas, Pablo Allard, Coordinador de la Comisión Ciudad, Vivienda y Calidad de Vida, y quién acompañó a la ministra en su exposición, señaló que el compromiso del gobierno es que éste sea “el primero y último invierno que las personas pasen en esas viviendas”, mientras que la ministra Matte recalcó la calidad de “transitorias” mientras abastecen de viviendas definitivas al resto de la población.

Otro punto al que se refirió también fue al subsidio a los damnificados, presentando nuevas propuestas y deseando que los criterios de reconstrucción fueran muy exigentes, pues las viviendas del Serviu que le tocó ir a ver en su mayoría estaban desplomadas. Para ayudarlos, analizaron a la población afectada y concluyeron que existían siete grandes problemas, para éstos proponen a su vez siete soluciones con subsidios para los distintos casos: a las familias vulnerables con viviendas destruidas parcial o totalmente, a las ciudades y pueblos costeros en las que el maremoto arrasó con las caletas, a reconstruir las zonas típicas chilenas y a darle apoyo a la clase media damnificada.

“El plan original de éste ministerio tenía por objetivo terminar con los campamento y este terremoto lo que producirá serán más campamentos” explicó Pablo Allard. Por ello decidieron diseñar este nuevo programa de subsidios, que no solo involucra a los más pobres, sino también a la clase media y a las mismas ciudades.

Además de los subsidios, Pablo Allard presentó un plan de rehabilitación y reconstrucción para el país, en el cuál se velarán por los patrimonios y los protocolos de seguridad, pues tal como explicó la ministra Matte “vamos a tener que reeducarnos con respecto al mar”. Se debe actualizar el plan regulador, pues el maremoto barrió con la costa y en muchas partes cambió la geografía del lugar. Para esto, señaló, hay que actuar rápido y así saber exactamente donde se puede o no construir. La mayoría de las personas que viven en las caletas desean quedarse allí, por lo que los límites deben trazarse cuanto antes. Para esto, se investigó el tema con japoneses, y concluyeron que se debe educar a la población para que puedan saber cómo reaccionar en momentos de desastres.

Con el tema del patrimonio, Pablo Allard se refirió al respecto “al Presidente Piñera no le preocupa tanto el patrimonio de los edificios, pues sabe que  las personas velarán por su cuidado, además de que existen los convenios con otros países y éstos también pueden ayudar, lo que a él le preocupa son aquellos barrios que tenían un carácter urbano que se puede perder”. Por esto, insiste en que se debe actuar rápido en la reconstrucción, las instituciones tiene que trabajar en conjunto, incluso en los proyectos individuales, “la idea es que si el MOP construye un muro alrededor de la costa éste no sea como la Muralla China, sino que además de muro sea una plaza, un paseo, etc”.

Finalmente, concluye, ésta no es responsabilidad del gobierno, sino del estado y del país.