Académicos UAI presentan estudio para productos altos en azúcar, sodio y grasas.

Un ahorro de $32.224 millones tendría el Estado chileno en tratamientos para personas que tienen enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos altos en sodio, azúcar y grasas saturadas.

 

Es por eso que el ministerio de Hacienda y Salud del gobierno anterior solicitaron al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un estudio que propone aplicar impuestos a productos que tengan sellos “altos en”. La entidad internacional decidió que un grupo de expertos de universidades chilenas estuviese a cargo del trabajo.

 

Dentro del equipo que realizó la investigación están los profesores de la UAI, Claudio Agostini de la Escuela de Gobierno y Guillermo Paraje de la Escuela de Negocios. En el estudio los académicos (junto con especialistas de la U. Católica y U. de Chile) plantean que subir los impuestos a este tipo de productos favorecería a que las personas privilegiaran los alimentos más saludables y así tanto estas como el Estado, tendrían una disminución en los costos de tratar los daños que estos alimentos provocan.

 

“Este fue un trabajo interdisciplinario que consideró la mejor evidencia científica disponible y, en ese sentido, creo que es un aporte para poder discutir y plantear políticas públicas basadas en evidencia” afirma Agostini.

Los impuestos propuestos por los expertos son: $31 por gramo de grasas saturadas, $23 por gramo a sodio añadido y $1,9 por azúcares añadidas en pesos del 2016, año en que comenzó a regir esta etiquetación.

 

Para Guillermo Paraje el incentivo para realizar esta medida es doble: “los impuestos incrementan los precios, lo que provoca por un lado un desincentivo a las personas a comprar alimentos que tienen mayor cantidad de nutrientes críticos y, segundo, incentiva al productor a reducir la cantidad de estos en sus productos”.

 

Agostini agrega que la evidencia es que el consumo de estos nutrientes provoca impactos en la salud importantes y “generan gastos en el sistema público que son financiados por todos los chilenos. En esos casos utilizar impuestos es una política óptima”.

 

Para conocer más sobre los alcances de esta publicación, los investigadores conversaron con el diario La Tercera”.

 

Lee el estudio completo aquí.